SARA
REPRESENTA EL NUEVO PACTO Y AGAR EL ANTIGUO PACTO.
Estimados
hermanos: El apóstol Pablo explicaba a los Judíos y a los Gálatas que la misma
ley de Moisés fija que Abraham tuvo dos hijos, uno de la esclava que es Ismael
y otro de la esposa libre que es Isaac hijo de Sara. Dios le explico a Pablo
esta alegoría para enseñarnos a comprender los dos pactos de de la Biblia, y
entender de esa manera quienes son los hijos de Dios. Los verdaderos cristianos somos descendientes
de la esposa libre, Sara, porque a través de ella y su descendencia nació Isaac
y también la simiente de Abraham, nuestro
Señor Jesucristo, en quién nosotros creemos y tenemos fe. Veamos: Gálatas 4:21. Vosotros, que creéis necesario obedecer a la ley
de Moisés para alcanzar la salvación, decidme, ¿por qué no os fijáis en lo que
esa misma ley dice? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una
esclava y otro de una mujer libre.
Para
ser salvo e hijo de Dios, es necesario ser hijo adoptivo de la esposa libre de
Abraham o sea de Sara, de la cual nació Isaac y Jesucristo, porque a través de
la mujer libre Dios da la promesa de salvación a la humanidad. Veamos: Gálatas 4:22. El hijo de la esclava nació como nacen
todos los niños; pero el hijo de la mujer libre nació porque Dios se lo había
prometido a Abraham.
En
la misma ley de Moisés o Antiguo Testamento, Dios hace un símbolo o alegoría
para explicar quienes son los Hijos de Dios para salvación y quienes no. El
Antiguo Testamento procede del Monte Sinaí, o sea es el pacto que representa
Agar la esclava, este pacto también corresponde a la Jerusalén de hoy que
pregona el Antiguo Testamento y esta sometida a esclavitud juntamente con sus
hijos, quiénes no creen en Jesucristo y
su nuevo pacto. Veamos: Gálatas 4:25.
Esto es una alegoría que representa los dos pactos de Dios con el hombre. El
uno procede del monte Sinaí, de donde vienen los hijos sometidos a la
esclavitud de la ley: este pacto lo representa Agar (el monte Sinaí en Arabia)
y corresponde a la Jerusalén de hoy, que, junto con sus hijos, está sometida a
esclavitud.
El
nuevo pacto o nuevo testamento, representa la Jerusalén celestial y es la madre
y esposa libre Sara; quién fue estéril, pero se regocijo porque finalmente de
ella vino la descendencia de la promesa. Esta alegoría también representa que
habrá más hijos de la mujer abandonada (Agar) que de la esposa libre Sara,
quién si tiene marido. Veamos: Gálatas 4:26 y
27. El otro pacto es la Jerusalén celestial, madre de todos nosotros, y libre. De
ella dice la Escritura: "¡Regocíjate, estéril! ¡Grita de alegría, tú que
nunca diste a luz, porque más son los hijos de la mujer abandonada que de la
que tiene marido!".
Esta alegoría o historia simbólica
también profetizo, que los verdaderos cristianos que nacimos del Espíritu Santo
habríamos de ser perseguidos, porque Ismael Hijo de la esclava persiguió a
Isaac nacido también con el Espíritu Santo. Además, aclara que los hijos de
Agar la representante del Antiguo Pacto, no compartiría la herencia con los
hijos de la esposa libre que representa el Nuevo Pacto. En otras palabras
hermanos: Los que confían en el Antiguo Testamento para salvarse, no
compartirán la promesa de salvación con los hijos de la esposa libre, que
representa el Nuevo Testamento. Veamos: Gálatas
4:29, 30 y 31. Pero así como Ismael, hijo de la esclava, persiguió a Isaac,
nacido según el Espíritu, así también nosotros, los que nacimos del Espíritu
Santo, somos perseguidos. A este respecto, ¿qué dicen las Escrituras? Pues
dicen: "Echa fuera a esa sierva y a su hijo, porque el hijo de la sierva
no ha de compartir la herencia con el hijo de la libre". De manera que
nosotros, hermanos míos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre,
y Dios nos acepta porque tenemos fe.
DIOS
BENDIGA SU VIDA AMEN.

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